Llegada a Colonia Finlandesa (Misiones, Argentina) en 1977

Por Enrique Tessieri

Me acuerdo como si fuera ayer la primera vez que viajé a la Colonia Finlandesa, en la provincia de Misiones. Era jueves, un día de sol y primavera del 3 de noviembre de 1977. Aunque el viaje en avión desde Buenos Aires a Posadas dura aproximadmente una hora y media, y después unas horas más en bus hasta Oberá, y luego a la Colonia en taxi o a pie, el viaje en realidad era muchos más largo de lo que parecía muchos años atrás…


Esta canción me transporte a esos paisajes de la Colonia Finlandesa de diciembre de 1977.

…En 1977 ya no vivían muchos finlandeses en la colonia. Aparte de Artturi Heino, estaban Hedvig Niskanen, Svea Gumberg, Aarmas Heikkilä, Fanni Granlund, Reino Putkuri, Aaron Palo, Greta Holmberg de Oberá y unos pocos más. Habían finlandeses de segunda generación como Eero Granlund, que había nacido en la Argentina. A Eero lo había encontrado por casualidad en un camino cuando iba al almacén y con un sombrero de paja, recién había llegado de carpir. Sentí el fuerte olor a alcohol en su aliento cuando me hablaba.

El sol de la tarde acariciaba desde el fondo su cara barbuda y arrugada prematuramente. El rostro de Eero me dio lástima, era como el de un hombre vencido por la vida y el alcohol; era como si hubiera aceptado vivir la pobreza con todos sus defectos y debilidades.

Hablábamos un poco en finlandés, pero más en castellano. Me contó que quería irse de la colonia a la región de Iguazú, donde hay tierras fértiles. También me habló de trabajar en una cantera partiendo piedras. Pagaban bien. Dijo que no podía irse de la Colonia Finlandesa por sus dos hijos, hasta que fueran mayores. “Hice algunos malos negocios y me vino abajo,” dijo cándidamente. “Acá uno no progresa, sólo gana para vivir.”

La humilde choza de Eero una vez formó parte de la chacra de su madre Fanni Lepistö de Granlund, que vivía en una colina a medio kilómetro. Cuentan los lugareños que un día se enojó con ella y arrastró la choza hasta su lugar actual. (Fuente: Enrique Tessier, Lejana tierra mía, 2006)

Este artículo fue publicado por primera vez en el blog Colonia Finlandesa.